Al agua potable se le exige que llegue al consumidor en condiciones microbiológicas seguras para la salud. A éste respecto, según las legislaciones, debe contener desinfectantes residuales, de los que el más utilizado es el cloro. Su inexistencia o su nivel insuficiente es causa de enfermedades transmitidas por el agua, como se recoge en la epidemiología actual. En el otro extremo, a niveles altos de cloro, se le imputa el ser cancerígeno y es objeto de múltiples y continuados estudios.
Las enfermedades pueden adquirirse por:
INGESTA DEL AGUA
CONTACTO CUTÁNEO O MUCOSO CON AGUA
CONSUMO DE ALIMENTOS QUE INCORPORAN AGUA
EMPLEO DE UTENSILIOS LAVADOS CON AGUA
La calidad microbiológica y organoléptica de las aguas, así como la seguridad de tratamiento, se enriquece considerablemente mediante la acción combinada de tres agentes desinfectantes, CLORO NACIENTE, OZONO y DIÓXIDO DE CLORO.
Con tales antecedentes, abordamos buscar una solución a ésta situación que nos llevó a desarrollar y patentar un sistema integrado de producción de desinfectantes para agua potable, con unas medidas de control, automático o manual, según los requerimientos de cada caso.
El sistema "CETOLAR" es una innovación tecnológica,
con eficacia probada en el tratamiento de las aguas potables y residuales
públicas y privadas. Garantiza la desinfección mediante los
citados desinfectantes, CLORO NACIENTE, OZONO y DIÓXIDO DE CLORO, combinación
recomendada por la OMS, por su amplio espectro de acción, y se genera
"in situ" por electrólisis de sal común marina
y a un costo muy bajo.